En el corazón de San Mateo Ixtacalco un pequeño pueblo en los límites de Cuautitlán Izcalli, nació nuestra pastelería en el año de 1985.
Un chef repostero apasionado fundó nuestra pastelería con un sueño: crear pasteles que deleitaran a la comunidad. Con la ayuda de su hermano, el negocio creció y se convirtió en un lugar emblemático para la comunidad por más de 40 años. A lo largo de este tiempo, hemos mantenido nuestra tradición en la creación de pasteles que no solo satisfagan el paladar, sino que también inspiren emociones y creen recuerdos. Cada uno de nuestros pasteles refleja nuestro amor, dedicación y pasión por la repostería.
A nuestros clientes y amigos, gracias por ser parte de nuestra historia y por permitirnos ser parte de la suya. Sin ustedes no seríamos lo que somos hoy en día, esperamos seguir siendo su pastelería favorita durante muchos años más.
Satisfacer el paladar con un sabor fino e inigualable de la repostería francesa y austriaca; elaborados con la más alta calidad, de forma artesanal y un toque de pasión.
Ser líderes en la creación de experiencias placenteras, buscando innovar constantemente, sorprendiendo a nuestros clientes con nuestras creaciones que deleiten sus sentidos.
Nos comprometemos a utilizar ingredientes frescos y de alta calidad en todos nuestros productos.
Valoramos nuestra herencia y tradición familiar al esforzarnos por mantener la calidad y el cariño que nos caracteriza.
Nos comprometemos a ser transparentes y honestos en todas nuestras acciones y decisiones.
Apreciamos el trabajo en equipo y la colaboración de nuestro personal en su dedicación constante.